Ribera del Duero

Ribera del Duero Vinos

Ribera del Duero

Ribera del Duero

Bodegas : 315 Viticultores : 8300 Hectáreas : 23.200 Kg vendimiados: 125 millones aproximadamente

EL CICLO DEL VIÑEDO EN 2018

Tras las severas heladas de finales de abril que causaron una pérdida de cosecha del 60% y la peor sequía de la serie histórica acaecida durante la campaña de 2017, las plantas pasaron a su reposo invernal. El invierno fue, como suele suceder en Ribera, frío y desafiante para las plantas de vid, alcanzándose temperaturas de hasta -12ºC, continuando las bajas temperaturas tras el final del invierno y durante el principio de la primavera con unos meses de febrero y marzo bastante fríos. Sin embargo, finalmente la lluvia comenzó a hacer su aparición en la zona, y en abundantes cantidades, a finales del invierno y durante la primavera.

Así las cosas, el desborre se produjo de forma generalizada en las fechas habituales de finales de abril, no obstante la climatología volvió a cambiar con unos meses de mayo y junio más fríos de lo habitual incluyendo dos jornadas (días 1 y 12 de mayo) con las temidas heladas invernales., las cuales, si bien no tuvieron la relevancia de la campaña anterior, si afectaron a numerosas plantas situadas en localizaciones menos favorables para eludirlas. Estos factores influyeron en un cierto retraso en el ciclo.

A finales del mes de junio las temperaturas se hicieron más cálidas y las lluvias finalmente se detuvieron mostrando los tallos una mucho más rápida elongación y desarrollo general, propiciándose las condiciones ideales para una buena fructificación y cuajado de los frutos que ya en ese momento auguraban una amplia cosecha pese a las heladas acaecidas, siendo igualmente la recuperación de las plantas afectadas por las mismas muy buena.

Durante Julio, las temperaturas fueron algo inferiores a lo habitual lo que propició que las plantas continuaran con su rápido desarrollo ayudado notablemente además por las abundantes reservas hídricas. En este contexto, la vid fu capaz de acelerar su ciclo con un buen crecimiento de las bayas y alcanzando la fecha de envero con tan solo tres días de retraso respecto de la media histórica, lo que indicaba ya en ese momento que podría producirse una buena maduración.

Durante el proceso de maduración, Una vez más, se ha obrado el milagro en Ribera del Duero con temperaturas muy cálidas en septiembre y altas para lo habitual en octubre, nos hemos encontrado con una maduración rápida en el caso de las plantas que tenían menos cantidad de uva, notoriamente los viñedos afectados por las heladas y aquellos de mayor edad, debiendo luego los viticultores esperar a la perfecta maduración un poco más en el caso de las plantas con mayor producción, lo que fue una nota bastante común esta campaña debido a la dimensión de las bayas que ha sido superior a la habitual.

En cuanto a las plagas y enfermedades, la temida aparición de mildiu como consecuencia de las precipitaciones finalmente no hizo acto de presencia, ocurriendo lo mismo con el oídio salvo casos muy puntuales, Igualmente no hubo plagas de insectos y durante la maduración no se han registrado casos de botrytis como consecuencia de la ausencia de lluvias prácticamente total.

LOS VINOS DE LA NUEVA COSECHA DE 2018

La campaña de vendimias ha sido como consecuencia de lo explicado anteriormente más larga de lo habitual, habiéndose comenzado el día 17 de septiembre y finalizándose justo al acabar el mes de octubre. Pese a ser demasiado pronto para proceder a una correcta catalogación de los vinos de esta cosecha, lo primero que sorprende de los mismos en su masivo color mostrando capas realmente altas junto a un ribete violáceo muy marcado, formando un conjunto muy atrayente desde un punto de vista visual.

La nariz, aun no desarrollada nos sitúa ya en estos momentos en vinos muy fragantes con un gran peso de la componente frutal y ausencia de reducciones dando una grata impresión de franqueza. En boca, encontramos vinos más frescos pasadas, habiéndose logrado una mayor componente atlántica que en otras campañas más cálidas.

Con una buena acidez encargada de equilibrar el conjunto dulce que forman alcohol y glicerol y un tanino de uva dulce y delicado. Todo ese conjunto en l aboca nos da sensación de equilibrio y frescor, así como sensaciones frutales; siempre con un final duradero en la degustación. En cuanto a su vocación, los vinos producidos en esta campaña, no solo harán las delicias de los amantes de los vinos jóvenes y frescos más ligeros, sino también las de los amantes de los vinos de guarda de Ribera, recordando en cierta medida las longevas cosechas del siglo pasado.

Sobre el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero es el organismo responsable de velar por la autenticidad de los vinos de esta región, asegurando que cada botella que lleva su contra etiqueta ha superado rigurosos controles de calidad. Cerca de 300 bodegas forman parte de esta demarcación situada en la cuenca del río Duero y seleccionada como Mejor Región Vitícola del Mundo en 2012.

Los vinos de la DO Ribera del Duero se caracterizan por su gran calidad, producción limitada y una fuerte apuesta por la innovación. El afán de superación, la experiencia y una actitud creativa, junto con la dedicación, tradición y talento de sus viticultores y bodegueros, convierten a los vinos de Ribera del Duero en únicos. www.riberadelduero.es


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